LA CASA DE LOS RECEPTORES

 

En una de las últimas rutas gallegas, decidimos entrometernos en la famosa casa del comedor rojo aunque con la terrible decepción, de que los muebles del mismo, se los habían llevado los dueños.

Esta vivienda se mantuvo en venta durante mucho tiempo y fue fruto de numerosos vandalismos y hasta me atrevería a decir, que de algún okupa revoltoso.

Tras nuestro pequeño paso por la zona, decidimos visitarla, no si antes comprobar el pequeño arco que daba acceso a la casa.



Al entrar, encontramos la cocina con claros signos de vandalismo y desgaste por el paso del tiempo. La estufa me recordaba a la casa donde vivíamos cuando era pequeña.






Continuamos avanzando por la planta baja y encontramos el desolado comedor, que aún conservaba su belleza a pesar del vacío de los muebles.







También descubrimos una pequeña Singer al final del piso.




Al subir las escaleras, descubrimos el dormitorio principal, muy vandalizado y posiblemente con señales de ocupación. La luz que entraba por las fiestras me moló un montón.





Continuamos con un par de habitaciones muy diáfanas y con poca luz.




Ya perdí la cuenta de los televisores que se encontraban en la vivienda.

Una de las habitaciones más chachis y el motivo del nombre del reportaje, fue este espacio. Solamente ocupado por una silla, un sillón y un lote de VHS junto a otro televisor. ¡Qué chorprecha!






Puede que realmente no fuesen VHS, ahora al ver las fotos lo estoy dudando.

¿Y qué me decís de este salón con un sofá de un estampado vomitivo? Las flores no me gustan ni un pelo. Me dieron ganas de coger la maleta e irme.





También me acojonaba que me cayese el techo encima...

Vale, vamos a ver la siguiente habitación, espero que al menos no contenga sofás.




No apetece dormir sobre esas camas, por mucho que no tengan un estampado feo.

Creo que es mejor quedarse a dormir en este dormitorio.




Sin duda, fue el spot más bonito de la casa y el que me enamoró. Solo por este lugar, ya valió la pena haber venido.

Aquellos cojines de colores combinaban a la perfección con el color mandarina de las paredes y el bolso apoyado en la mesita, daban la sensación de que los dueños llegarían en cualquier momento a echarnos, u ofrecernos comprar la casa.

Os dejo más instantáneas mientras voy me acerco a la lámpara del suelo.





Mejor la ponemos en la mesilla, donde esas feas dentaduras usadas.




No dan ganas de tirarse por la ventana al menos.

Bien, no tengo mucha información que proporcionaros de esta casa. Solamente la ubicación y que lleva mucho a la venta. Es extraño dado que considero que está en una zona muy urbana y deseable para vivir.

Esperemos que algún día, consiga un futuro mejor. Mientras tanto, solo podemos imaginarnos quien viviría ahí.

Mi sospecha son 2 niñas y 2 niños, por ello las dos habitaciones de las camas gemelas. En el dormitorio principal, dormían los padres que seguramente, decidieron ir a vivir al centro o se divorciaron y siguieron caminos separados.

Nunca lo sabremos, solo nos queda disfrutar de estas bonitas instantáneas.

Nos vemos pronto <3



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